Basura en la playa

EL PLÁSTICO EN LOS MARES

Más del 80% de la basura oceánica son botellas y bolsas de plástico. “Estimamos que al menos 5,25 billones de partículas de plástico con un peso de 268.940 toneladas flotan actualmente en el mar”, escriben los autores en la revista científica PLoS ONE. Apoyan sus datos en que el modelo reproduce a escala global las cifras obtenidas en las catas que realizaron. Para saber más →

Según las investigadoras Emily Arnold y Janet Larsen, del Earth Policy Institute, organización estadounidense dedicada a la promoción del desarrollo sostenible, el consumo de agua embotellada ha crecido, lo que está provocando de forma innecesaria el aumento de residuos y el gasto de grandes cantidades de recursos y energía.
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El envasado del agua utiliza combustibles no renovables. La mayoría de las botellas están hechas de polietilen tereftalato (PET), un plástico derivado del petróleo. Cada año se utilizan en todo el planeta unos 2,7 millones de toneladas de plástico para embotellar agua. Este tipo de plásticos acaba, con el paso del tiempo, desprendiendo determinadas sustancias como el antimonio o el bisfenol A, perjudiciales para la salud; de ahí que se recomienda evitar rellenar las botellas o guardarlas de manera prolongada.

El siguiente paso es desprenderse de la botella tras haber consumido el valioso líquido de su interior. Gran parte de estos envases acaba en la basura sin que llegue a reciclarse más de un 20%. Y éste es otro de sus grandes problemas: Una botella de este plástico abandonada en un entorno natural, puede tardar hasta 500 años en biodegradarse. Por su parte, los envases que llegan a las incineradoras aumentan los riesgos de emisiones tóxicas, ya que pueden generar subproductos nocivos como el gas clorado o ceniza similar a los metales pesados.

El problema de las microesferas en cosmética convencional: estas diminutas esferas de plástico, de menos de 1 mm de diámetro, que se añaden a los productos cosméticos están causando graves problemas en el medio acuático y perjudican seriamente a la fauna salvaje y a la salud de las personas. Muchas cremas se fabrican con polietileno (PE), polipropileno (PP), tereftalato de polietileno (PET), polimetacrilato de metilo (PMMA), y nylon. Estas sustancias se encuentran en exfoliantes faciales y corporales, limpiadores, y jabones, cuyos residuos, directa o indirectamente, van a parar nuestros mares. Estas micropartículas de plástico, que apenas se distinguen a simple vista, llegan al sistema de desagüe a través de la ducha y el lavabo. Las plantas de tratamiento de aguas residuales no están diseñadas para filtrarlas y por este motivo acaban contribuyendo a la “sopa de plástico” de océanos y mares. Los animales marinos las ingieren y, a través de la cadena alimentaria, el “microplástico” termina en nuestros platos. Estas partículas no se descomponen y, una vez presentes en el medio marino, es imposible retirarlas. Para saber más →

De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas, los desechos plásticos causan la muerte de una enorme cantidad de animales: más de un millón de aves marinas cada año, así como de más de 100.000 mamíferos marinos. Jeringas, encendedores de cigarrillos y cepillos de dientes han sido encontrados en el interior del estómago de las aves marinas muertas, porque ellas las confunden con comida. Para saber más →

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